DISCURSO TOMA DE PROTESTA
Dr. Enrique Gavaldón Enciso
Ciudad de México a 27 de Julio de 2011.
Buenas Noches.
Quiero comenzar, agradeciendo su presencia en esta Ceremonia de Toma de Posesión de la XXV Mesa Directiva de la AIUME. Ustedes, son quienes hacen posible que esta Asociación orgullosamente universitaria cumpla su objetivo para el cual fue creada hace ya 50 años “Impulsar y promover el desarrollo industrial nacional”.
Hace 50 años un grupo de jóvenes ingenieros egresados de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, tuvieron el descaro de preocuparse por el futuro de México. Digo descaro, porque a pesar de contar con los conocimientos técnicos suficientes para emprender un futuro personal promisorio, se comprometieron en aportar su talento en lo que Aristóteles llamó el “bien común”, es decir, la actividad civil tiene primacía sobre la actividad individual, y solo así, sobresalen las virtudes humanas de justicia, fortaleza y templanza.
Esta reflexión en el mundo de los sesentas habrá que aplaudirla, no solo por el valor, “siendo ingenieros”, de pensar en su entorno social, sino también porque en aquella época el avance económico que permitió la posguerra y la vecindad con la primera potencia económica, nos hacía crecer, en una buena proporción, en forma inercial.
En efecto cuando la fundación de AIUME, México contaba con 35 millones de habitantes; actualmente supera los 115 millones. En los años sesentas la matrícula de estudiantes de “ingeniería” en el país no llegaba a los 50 mil, hoy es de 586 mil estudiantes, con múltiples opciones de escuelas e institutos tecnológicos, dejando atrás el duopolio de la UNAM y del IPN. Para dar cuenta de la magnitud de la plataforma que México tiene en ingeniería, valga comentar que los Estados Unidos de Norteamérica rebasan apenas los 400 mil estudiantes de ingeniería. Diría un frívolo, tenemos tantos que hasta los exportamos, en efecto estudios del Colegio de la Frontera Norte, estiman que del total de inmigrantes anuales que entran a Estados Unidos, casi 100 mil tienen un grado universitario, de los cuales cerca del 40% son ingenieros y/o tecnólogos.
También, debe advertirse que hay diferencias en el concepto de políticas de desarrollo industrial entre el presente y los años sesentas; en aquellos años había una sólida reflexión sobre los caminos, áreas y oportunidades a impulsar, contrario a la idea que ha permeado en los últimos 25 años, de que la mejor política industrial es la que no existe. A pesar de la consistencia de esta política, más cerca de los sentimientos de la “Doctrina Monroe” que de los “Sentimientos de Morelos”, se ha desarrollado una plataforma industrial que nunca hubiéramos pensado, como es el caso de la industria aeroespacial, que en México cuenta con casi 200 empresas, ocupa más de 30 mil empleados y exportaciones por más de 3 mil millones de Dólares.
Para darnos cuenta que el mundo ha cambiado y que nuestro recuento histórico de la ingeniería está pleno de claroscuros, no necesito enlistar el conjunto de fenómenos que han permeado el desarrollo industrial de México y de la Ingeniería Mecánica y Eléctrica en particular, tampoco recordarnos que la presencia de los ingenieros en los centros de decisiones del Gobierno Mexicano es casi nula. Sin que suene a queja, estos eventos nos obligan a reflexionar sobre lo que hemos hecho mal.
México, las asociaciones gremiales y la AIUME en particular, tenemos que buscar un cambio verdadero que ponga los bueyes delante de la carreta: o De que nos sirve tener una empresa de clase mundial, si es cada vez más caro el servicio de energía y las asociaciones de ingenieros ni siquiera hemos tenido el potencial y los foros adecuados para discutir con oportunidad el equilibro en el largo plazo entre las fuentes de energía, su sustentabilidad y la viabilidad económica y social. o De que nos sirve ser espectadores de la guerra de las telecomunicaciones, si ni siquiera como gremio nos hemos pronunciado sobre la importancia que tiene el balance entre la comunicación por cable y la satelital en el desarrollo de México, que permita brindar mejores y más seguros servicios. o De que nos sirve a la ingeniería mexicana ver como se siguen ejecutando las grandes obras de ingeniería, si seguimos privilegiando en los esquemas y formas de asignación de contratos, con predominancia de firmas extranjeras. o De que nos sirve, si nosotros los empresarios mexicanos buscamos cada vez más la típica representación de firmas y productos de ingeniería extranjera, que desarrollar y emplear nuestros centros de investigación para que con el tiempo tengamos la propia. o De que nos sirve tener una asociación gremial que cumple 50 años, si no podemos ayudar a garantizar mínimamente el empleo de esa enorme plataforma de estudiantes que egresan cada año. ¿Seremos cómplices de conformar “ninis” profesionistas”?.
Estimadas compañeras y compañeros de AIUME, a pesar de que son tiempos difíciles para las asociaciones gremiales, para Leopoldo, Eloísa, León, José, Angélica, José Ignacio, Eduardo, José Manuel, Francisco, Salomón, Jordi, Armando, Francisco y el que habla, es un honor formar parte de la Veinticincoava Mesa Directiva de AIUME, lo hacemos con el convencimiento de brindar nuestro mejor esfuerzo, para que en los dos años que tenemos por delante cambiemos, como decimos los ingenieros, la tendencia de la pendiente.
Nuestra intención es agregar, a las actividades tradicionales que nos han dado prestigio como es el Premio AIUME a la Excelencia Profesional", otras líneas de trabajo que apoyen y refuercen la presencia de nuestra asociación en el quehacer de la ingeniería en México y en la búsqueda de alternativas que den respuesta a las necesidades de las nuevas generaciones de ingenieros: o La formación de redes sociales a través de Facebook y Twitter, como herramienta de comunicación del gremio, con particular interés en la búsqueda de redes de empleo, así como una herramienta que informe y atestigüe de las actividades de la ingeniería mecánica y eléctrica en México. o La conformación de foros de discusión con la participación de expertos nacionales e internacionales, en materia de energía, de telecomunicaciones, automatización y desarrollo industrial. o Creación de un fondo para apoyar a jóvenes en un programa de becas, para promover estudios de maestría y posgrado en Ingeniería Mecánica y Eléctrica.
Por último, aprovechando los tiempos políticos que se avecinan, formará parte de nuestro programa de trabajo, agrupar a diferentes asociaciones de ingenieros para convocar a este recinto, “Alma Mater de la Ingeniería Mexicana”, a los aspirantes a la Presidencia de la República, desde Josefina Vazquez Mota hasta Andrés Manuel López Obrador, pasando por Enrique Peña Nieto o quienes finalmente abanderen a las diferentes opciones políticas, para que expongan su proyecto en materia de desarrollo industrial y tecnológico y nosotros a su vez, estar en posibilidades de proponer acciones concretas y solicitarles compromisos en sus planes de gobierno en beneficio del desarrollo del país y en particular de la ingeniería.
No me queda más que agradecer a todos los asistentes, en particular a Gonzalo Guerrero, por el apoyo para la realización de esta asamblea.
Por México, Ingeniería y Espíritu.
Muchas Gracias
De la ingeniería preguntarnos por qué no tenemos presencia en las altas discusiones del gobierno, sin que suene a queja, habría que preguntarnos que hemos hecho mal; debemos reflexionar porqué la solución fácil de la importación de ingeniería sin un valor agregado de los ingenieros mexicanos, por qué no hemos tenido la imaginación y templanza para desarrollar una ingeniería mexicana de vanguardia mundial.